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El estado de la IA en 2026: Camino del retorno de la inversión.

En este post, paso a hacer un resumen del informe McKinsey denominado «Estado de la IA en 2026», que se publicó en agosto. Identifico, por cada uno de los temas clave que el informe aborda, los aspectos más importantes que he considerado que pueden ser útiles para el lector.

1. Fin de la experimentación: IA empresarial

  • Se produce un salto cualitativo en adopción: El uso regular de la IA ha dejado de ser una novedad para convertirse en el estándar operativo. Según los datos históricos, el uso regular ha pasado de un 72% en 2024 a un masivo 89% en 2026.
  • Madurez en el escalamiento: El 44% de las organizaciones reporta que la IA escala en toda la empresa, un avance significativo frente al 38% del año anterior.
  • Brecha de ejecución por ingresos: Las grandes corporaciones (ingresos superiores a $1,000 millones) demuestran un músculo operativo superior, con un 54% logrando el escalamiento empresarial frente a solo un tercio de las empresas de menor tamaño.
  • Despliegue de agentes: El uso de agentes de IA en grandes organizaciones ha experimentado una aceleración agresiva, saltando del 27% al 40% en un solo año, mientras que en las empresas pequeñas la adopción se mantiene plana en un 22%.

Por tanto, las empresas pequeñas y medianas son las peor paradas.

2. Construir su propio software frente a comprar

  • Recuperación del control: Estamos ante un cambio de paradigma en la estrategia tecnológica. El 32% de las organizaciones está optando por no adquirir software comercial, prefiriendo desarrollar funcionalidades internamente mediante herramientas de programación agentica.
  • Sectores en la vanguardia: Esta tendencia hacia la «agencia tecnológica» es liderada por los sectores de Tecnología (41%) y Salud (39%).
  • Visión estratégica: los líderes están abandonando la dependencia exclusiva de socios externos. La prioridad ahora es decidir deliberadamente qué construir para integrar y escalar capacidades propias con total autonomía dentro de la organización.

Esto es un cambio de paradigma pues hoy todavía hay empresas que delegan la creación de software a un tercero porque consideran que no forma parte del core del negocio. A la larga esto es más caro, ahora hay una oportunidad con la IA de poder hacerlo a menor coste empezando con herramientas internas que sean utilizadas por los equipos sin tener que ir al mercado a comprar software general sino que tienes la oportunidad de poder tener un software personalizado a un bajo coste con la IA.

3. Desconexión entre productividad individual e impacto financiero

  • Éxito en la base operativa: el 80% de los empleados reporta mejoras en su productividad y el 50% asegura que la IA facilita una mejor toma de decisiones.
  • El estancamiento de la cuenta de resultados: Solo el 37% de las empresas atribuye un impacto positivo en la cuenta de resultados por el uso de la IA, una cifra que se mantiene estancada respecto al año anterior.
  • Valor intangible y futuro: Las organizaciones están capturando beneficios no financieros inmediatos, como la mejora en la satisfacción del cliente, la diferenciación competitiva y la innovación, que sientan las bases para retornos financieros futuros.

El uso intensivo de la IA, creo que a medio y largo plazo tiene su reflejo en la cuenta de resultados, pero no tiene un resultado a corto plazo. Esto forma parte de la inversión: por eso te tienes que dotar de los mejores empleados y profesionales para hacerlo de manera exitosa. Todo tiene un riesgo. Si no inviertes, no ganas. Lo que está claro es que la peor inversión es no hacerlo, porque, poco a poco, con esta premisa, te vas a quedar obsoleto, porque otras empresas sí que habrán empezado antes que tú a aplicar casos de uso.

Por eso, para minimizar el riesgo, necesitas tener personas dentro de la organización que sean capaces de arrancar esta tecnología (y no dejársele a un tercero la responsabilidad porque esto ha venido para quedarse, no sé si te has dado cuenta….) que todavía está cuestionada, pero que, a futuro, si se hace bien y se gestiona internamente de la manera correcta, tiene un recorrido muy positivo.

4. Costes operativos y tokenomics: el nuevo coste que no todas las empresas van a querer pagar

  • Restricciones por presupuesto operativo: El costo de los tokens y la infraestructura ha pasado de ser un detalle técnico a un freno estratégico en las empresas. Una de cada cinco organizaciones (20%) admite haber limitado su uso de IA debido a estos costos operativos.
  • Sectores bajo presión: las industrias de Tecnología (25%) e Instituciones Financieras (24%) son las más sensibles a esta carga económica, ajustando su uso de modelos de razonamiento complejo en función del costo.
  • Optimismo inversor: A pesar de los desafíos de «tokenomics», el 60% de las empresas planea aumentar su inversión el próximo año. Los sectores de Farma, Seguros e Instituciones Financieras lideran la intención de incrementar sus presupuestos de IA de forma agresiva.

El coste de los tokens es una novedad para los financieros, que deben empezar a implantar en su cuenta de resultados.

De hecho, yo creo que esto va a ir a más y por tanto va a ser muy importante que los empleados de las empresas sean capaces de controlar con éxito los prompts y las prácticas que utilizan en su día a día para ahorrar o minimizar el uso de los tokens. Si esto no se hace, puede ocurrir (como ya ocurre en determinadas empresas) que a mitad de año se han comido el presupuesto de tokens asignado para ese ejercicio.

Una recomendación, empezar a abordar este tema y asignar presupuesto a la partida correspondiente en función de la madurez de la empresa para poder hacer uso de la IA en las empresas así como empezar a medir el retorno de estos tokens en la actividad de la empresa. Lo que no se mide, no se puede mejorar.

5. Una nueva realidad laboral

  • Desconexión en las planificación y ejecución: Existe una brecha entre la planificación y la ejecución. Mientras que en 2025 el 32% de las empresas preveía reducciones de personal, en 2026 solo el 14% reportó haber realizado disminuciones reales.
  • Nuevos horizontes de ajuste: Para el próximo año, las expectativas de reducción han subido al 39%, con un enfoque agresivo en áreas como Operaciones de Servicio (37% prevé reducciones) y Gestión de la Cadena de Suministro.
  • Estabilidad del talento: A pesar de las proyecciones corporativas, el sentimiento de amenaza es bajo; solo el 13% de los empleados manifiesta ansiedad por sus perspectivas de carrera, lo que sugiere que el talento humano se siente complementado, no reemplazado.

Estoy convencido que la IA va a mover empleados de un sitio a otro lo que implicará un cambio para convertirnos todos en mejores profesionales.

6. El músculo operativo de los líderes de alto rendimiento

  • La exclusividad del éxito: Las empresas «AI High Performers» representan apenas el 6%. Su éxito no es una cuestión de presupuesto, sino de un rediseño fundamental de los flujos de trabajo; no parchean procesos viejos, los reinventan desde cero.
  • Liderazgo y diseño: Sus pilares incluyen el compromiso real de la alta dirección (role modeling) y el diseño con «human-in-the-loop» para garantizar la precisión y coherencia operativa.
  • Transformación del modelo de negocio: Este grupo de élite tiene 3.3 veces más probabilidades de utilizar la IA para transformar sus modelos de negocio fundamentales en los próximos tres años, asegurando su relevancia a largo plazo.

En definitiva, las empresas deben empezar a ponerse las pilas desde ya.

Fuente: PDF «Estado de la IA 2026» (informe McKinsey, agosto 2026). NotebookLM: Post.

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